Halloween es una fecha perfecta para organizar una actividad diferente en la que pueda participar todo el alumnado. Disfraces, puertas decoradas, manualidades, calabazas o pequeños retos permiten crear una jornada especial sin necesidad de transformar por completo la programación del centro.
Un concurso de Halloween en el colegio puede servir además para trabajar creatividad, expresión artística, cooperación y participación. La clave está en plantearlo de manera que no todo dependa de quién lleva el disfraz más espectacular o de qué familia ha podido dedicar más tiempo o recursos a prepararlo.
Desde nuestra experiencia como empresa de actividades extraescolares para colegios, recomendamos diseñar este tipo de propuestas con varias categorías, criterios sencillos y espacio para que los niños participen también en la creación, organización y presentación de sus trabajos.
Soy Jenifer Hernández, pedagoga y directora de Playedu, y en este artículo quiero explicarte cómo organizar un concurso de Halloween en el colegio de forma divertida, inclusiva y fácil de gestionar, con distintos formatos según las edades y el número de alumnos.
¿Quieres preparar una jornada de Halloween completa en tu centro? En Playedu podemos organizar talleres, concursos, juegos y actividades temáticas adaptadas a los espacios y edades del colegio.
¿Qué tipo de concurso de Halloween podemos organizar?
Lo primero es decidir qué queremos valorar.
No existe únicamente el típico concurso de disfraces. De hecho, combinar varias categorías permite involucrar a muchos más alumnos y evita que toda la actividad dependa de una única prueba.
Estas son algunas posibilidades:
| Concurso | Qué se valora | Ideal para |
| Disfraces | Creatividad y caracterización | Todas las edades |
| Puertas decoradas | Trabajo colectivo y diseño | Clases completas |
| Calabazas | Originalidad y elaboración | Primaria |
| Manualidades | Creatividad y uso de materiales | Infantil y Primaria |
| Relatos de miedo | Escritura e imaginación | Primaria alta |
| Decoración de aulas | Cooperación y planificación | Todo el centro |
| Fotografía temática | Creatividad visual | Alumnos mayores |
| Monstruos inventados | Diseño, dibujo y narrativa | Infantil y Primaria |
Un concurso de Halloween en el colegio puede combinar varios de estos formatos durante la misma semana y terminar con una jornada final donde se expongan los trabajos.
Concurso de disfraces: cómo hacerlo más inclusivo
El concurso de disfraces es probablemente la opción más popular.
Pero también es donde más cuidado debemos tener para que el resultado no dependa del dinero invertido en el traje.
En lugar de premiar simplemente “el mejor disfraz”, podemos crear categorías como:
- Disfraz más creativo.
- Disfraz más divertido.
- Mejor disfraz hecho a mano.
- Mejor reutilización de materiales.
- Personaje más original.
- Mejor disfraz de grupo.
- Mejor interpretación del personaje.
De esta forma, un disfraz realizado con una caja de cartón puede tener exactamente las mismas posibilidades que uno comprado.
Para Infantil incluso evitaría establecer un único ganador. Podemos entregar reconocimientos diferentes y conseguir que el concurso de Halloween en el colegio mantenga sobre todo su carácter lúdico.
Concurso de puertas por clases
Esta opción tiene una ventaja enorme: obliga a trabajar juntos.
Cada clase recibe el reto de transformar su puerta dentro de una temática de Halloween.
Podemos establecer unas condiciones comunes:
Materiales: preferentemente reutilizados.
Tiempo: una semana.
Participación: debe colaborar toda la clase.
Seguridad: no puede bloquearse el uso normal de la puerta.
Temática: libre o asignada por curso.
Después, un pequeño jurado recorre el colegio.
Las categorías pueden ser:
- Más original.
- Más divertida.
- Más sostenible.
- Más misteriosa.
- Mejor trabajo colectivo.
Así el concurso de Halloween en el colegio también contribuye a decorar el centro durante esos días.
Concurso de monstruos inventados
Esta es una alternativa que funciona especialmente bien con niños pequeños.
Cada alumno tiene que inventar un monstruo.
Puede dibujarlo o construirlo con materiales reciclados.
Después completa una pequeña ficha:
Nombre:
Edad:
Dónde vive:
Qué come:
Superpoder:
Qué le da miedo:
Esto genera resultados muy divertidos y permite trabajar creatividad y expresión escrita.
Con Infantil podemos hacer las preguntas oralmente y dejar que el adulto escriba las respuestas.
Después montamos una exposición con todos los personajes.
Un concurso de Halloween en el colegio no tiene por qué centrarse únicamente en competir: también puede convertirse en una excusa para enseñar al resto del centro todo lo que ha creado el alumnado.
Concurso de relatos de Halloween
Con alumnos mayores podemos trabajar la escritura creativa.
La propuesta puede ser muy sencilla:
Escribe una historia de Halloween de máximo 500 palabras que ocurra dentro de tu propio colegio.
La limitación de espacio ayuda a que los textos sean manejables.
También podemos ofrecer tres comienzos diferentes:
Cuando llegamos al colegio aquella mañana, había una puerta que nunca habíamos visto…
El último alumno había salido hacía horas, pero alguien seguía escribiendo en la pizarra…
Todo empezó cuando encontramos una llave debajo de una mesa del comedor…
El jurado puede valorar:
- Originalidad.
- Estructura.
- Personajes.
- Final.
- Uso del lenguaje.
Los mejores relatos pueden leerse en clase o publicarse en algún espacio del centro.
¿Individual o por equipos?
Depende de la actividad.
Mi recomendación es combinar ambas modalidades.
Los disfraces, dibujos o relatos pueden ser individuales.
La decoración de puertas, aulas o murales funciona mejor por grupos.
Así conseguimos que el concurso de Halloween en el colegio tenga espacios tanto para la creatividad personal como para la cooperación.
También podemos crear alguna categoría donde participen familias o equipos completos, siempre sin convertir la actividad en una obligación.
Cómo organizar el concurso: antes, durante y después
En lugar de improvisar el día de Halloween, conviene dividir la organización en tres momentos.
Antes del concurso
Una o dos semanas antes debemos definir:
- Categorías.
- Edades participantes.
- Fechas.
- Normas.
- Criterios de valoración.
- Jurado.
- Premios o reconocimientos.
- Espacios necesarios.
Las normas deberían comunicarse de manera sencilla.
Si organizamos un concurso de disfraces, por ejemplo, es recomendable indicar expresamente si se valorará el uso de materiales reciclados o la elaboración propia.
También debemos decidir si la participación será voluntaria.
En la mayoría de los casos recomiendo que sí lo sea.
Durante el concurso
El día de la actividad necesitamos tener claro el recorrido.
Si participan muchas clases, hacer pasar a todo el colegio por un único escenario puede resultar eterno.
Podemos organizar varias zonas.
Por ejemplo:
Zona 1: disfraces.
Zona 2: exposición de manualidades.
Zona 3: puertas decoradas.
Zona 4: juegos de Halloween.
Los grupos van rotando.
Este formato permite que el concurso de Halloween en el colegio se convierta en una jornada de actividades en lugar de una larga espera hasta conocer los ganadores.
Después del concurso
Los reconocimientos no tienen que entregarse inmediatamente.
Podemos cerrar la jornada con una exposición, anunciar los resultados posteriormente o realizar una pequeña ceremonia final.
También recomiendo mantener algunos trabajos expuestos durante varios días.
Así el esfuerzo realizado tiene mayor visibilidad y el colegio puede disfrutar de la ambientación durante toda la semana.
Cómo elegir al jurado
El jurado no tiene por qué estar formado únicamente por profesores.
Podemos incluir:
- Docentes.
- Monitores.
- Personal del centro.
- Alumnos mayores.
- Representantes de diferentes clases.
También podemos combinar valoración del jurado y votación del alumnado.
Eso sí, si los propios niños votan, recomiendo utilizar categorías y evitar plantear exclusivamente quién es “el mejor”.
Por ejemplo, cada alumno puede votar:
Más creativo
Más divertido
Más original
Esto hace que el concurso de Halloween en el colegio tenga varios reconocimientos y reduce la sensación de que únicamente importa ganar.
Cómo definir unos criterios de valoración justos
Si el jurado no dispone de criterios, cada persona terminará valorando cosas diferentes.
Una rúbrica sencilla puede solucionarlo.
Para un concurso de disfraces:
| Criterio | Puntuación |
| Originalidad | 1-5 |
| Creatividad | 1-5 |
| Elaboración propia | 1-5 |
| Interpretación | 1-5 |
| Uso de materiales | 1-5 |
Para puertas:
| Criterio | Puntuación |
| Participación de la clase | 1-5 |
| Creatividad | 1-5 |
| Trabajo en equipo | 1-5 |
| Uso de materiales reutilizados | 1-5 |
| Resultado final | 1-5 |
Estos criterios deberían conocerse antes de empezar el concurso de Halloween en el colegio.
Así los participantes saben exactamente qué se valorará.
¿Qué premios podemos entregar?
No hace falta comprar grandes premios.
En un entorno escolar funcionan perfectamente los reconocimientos simbólicos.
Algunas ideas:
- Diplomas.
- Medallas de cartón.
- Trofeos realizados por otra clase.
- Material de dibujo.
- Libros.
- Juegos para el aula.
- Una actividad especial.
- Decoración para la clase ganadora.
Incluso podemos crear premios que beneficien a todo el grupo.
Por ejemplo:
La clase ganadora elegirá uno de los juegos de la próxima jornada temática.
Esto ayuda a mantener el carácter educativo y colectivo.
Concurso de Halloween según la edad
El formato debería adaptarse bastante según la etapa.
Infantil
Con los pequeños recomiendo evitar una competición fuerte.
Funcionan mejor:
- Disfraces.
- Monstruos de colores.
- Calabazas.
- Dibujos.
- Puertas decoradas.
Podemos crear reconocimientos para todos:
“Monstruo más sonriente”, “disfraz más colorido”, “fantasma más divertido”…
Primer ciclo de Primaria
Aquí podemos introducir:
- Disfraces.
- Manualidades.
- Decoración.
- Dibujos.
- Personajes inventados.
Los niños ya pueden entender categorías diferentes y participar en pequeños equipos.
Segundo y tercer ciclo de Primaria
Podemos añadir:
- Relatos.
- Escape rooms diseñados por alumnos.
- Puertas complejas.
- Decoraciones por equipos.
- Concursos de fotografía.
- Retos de construcción.
A estas edades el concurso de Halloween en el colegio puede plantearse como un proyecto en el que los propios alumnos asumen cada vez más responsabilidad.
Convertir el concurso en una jornada completa
Si Halloween coincide con una jornada especial o con un día en el que el colegio necesita ofrecer programación alternativa, podemos ampliar mucho más la propuesta.
Dentro de los campamentos para días sin cole pueden combinarse:
- Concurso de disfraces.
- Gymkana.
- Taller de manualidades.
- Búsqueda del tesoro.
- Juegos deportivos tematizados.
- Photocall.
- Escape room.
- Taller creativo.
El concurso puede ser simplemente uno de los momentos centrales de la jornada.
Por ejemplo:
| Hora | Actividad |
| 9:00 | Bienvenida |
| 9:30 | Taller de Halloween |
| 10:30 | Gymkana |
| 11:30 | Descanso |
| 12:00 | Concurso |
| 13:00 | Juego colectivo |
| 13:45 | Entrega de reconocimientos |
De esta manera evitamos que toda la experiencia dependa de una única actividad.
El papel de los monitores durante el concurso
Cuando participan varias clases, alguien tiene que gestionar todo lo que ocurre mientras el jurado valora los trabajos.
Los monitores para colegios pueden ayudar a:
- Organizar los grupos.
- Preparar espacios.
- Acompañar las rotaciones.
- Dinamizar actividades mientras esperan.
- Controlar materiales.
- Explicar las normas.
- Gestionar tiempos.
- Coordinar la entrega de reconocimientos.
En Playedu insistimos mucho en este punto: una actividad puede ser muy buena sobre el papel, pero necesita una organización adecuada para funcionar con grupos grandes.
Un concurso de Halloween en el colegio con 30 niños es sencillo. Con 300 alumnos, necesitamos pensar también en movimientos, espacios y tiempos de espera.
Una alternativa: Halloween sin ganadores
También podemos mantener toda la estructura de un concurso sin declarar un único vencedor.
Cada clase presenta su propuesta y recibe un reconocimiento diferente.
Por ejemplo:
- Clase más creativa.
- Clase más divertida.
- Clase más sostenible.
- Clase más misteriosa.
- Clase con mejor trabajo en equipo.
- Clase con mayor participación.
Esta opción funciona especialmente bien en Infantil y primeros cursos.
Seguimos teniendo el componente de reto, pero el objetivo se desplaza hacia la participación.
Preguntas frecuentes sobre concursos de Halloween en colegios
¿Qué concursos se pueden hacer en Halloween?
Disfraces, puertas, manualidades, dibujos, relatos, calabazas, monstruos inventados o decoración de aulas son algunas de las opciones más sencillas.
¿Cómo hacer un concurso de disfraces justo?
Utiliza varias categorías y valora creatividad, elaboración propia y originalidad, no únicamente la calidad o el precio del disfraz.
¿Qué premio se puede entregar?
Diplomas, reconocimientos simbólicos, libros, material escolar o una actividad especial para la clase funcionan muy bien.
¿Cómo organizarlo con muchos alumnos?
Lo más práctico es dividir por cursos o crear varias estaciones para que los grupos vayan rotando.
¿Puede participar Infantil?
Sí. En estas edades recomiendo utilizar categorías positivas y evitar que todo dependa de elegir un único ganador.
¿Cuánto debería durar?
Dependerá del número de participantes. Un concurso de Halloween en el colegio puede durar desde 30 minutos para una clase hasta varias horas si forma parte de una jornada completa.
Conclusión
Organizar un concurso de Halloween en el colegio es una forma sencilla de convertir esta celebración en una experiencia participativa para todo el alumnado.
Disfraces, puertas, relatos, monstruos o manualidades ofrecen formas muy diferentes de participar y permiten adaptar la actividad a prácticamente cualquier edad.
La clave está en establecer unas normas claras, crear varias categorías y valorar tanto el resultado como la creatividad, el esfuerzo y el trabajo en equipo.
En Playedu diseñamos este tipo de jornadas buscando precisamente ese equilibrio: que Halloween sea divertido, pero también una oportunidad para crear, colaborar y vivir algo diferente dentro del colegio.



