Por Jenifer Hernández, Pedagoga y Directora de Playedu. Más de 12 años acompañando centros educativos en la implantación de metodologías activas.
La primera vez que leí el término «saberes básicos» en un borrador de la LOMLOE, lo asocié mentalmente a los contenidos mínimos de siempre. Gran error. Tardé unas semanas en darme cuenta de que el cambio no era solo de nombre, sino de lógica. Y cuando lo entendí, tuve que replantear buena parte de lo que pensaba sobre cómo se planifica una actividad extraescolar.
Los saberes básicos LOMLOE son los conocimientos, destrezas y actitudes que el currículo considera imprescindibles para que el alumnado pueda alcanzar las competencias específicas de cada área. Se organizan en bloques dentro de cada materia y sustituyen a los anteriores «contenidos» como eje de la programación. No son una lista de temas a dar, sino el conjunto de aprendizajes que el estudiante necesita construir para poder actuar con competencia en situaciones reales.
Esa distinción importa, y mucho. Porque si sigues programando tus extraescolares como si fueran asignaturas con temario, estás perdiendo la oportunidad que la ley te pone encima de la mesa.
¿Quieres llevar los saberes básicos LOMLOE al aula de forma práctica? Contacta con Playedu y te ayudamos a hacerlo.
Qué distingue a los saberes básicos de los contenidos tradicionales
Durante décadas, la programación educativa giraba en torno a contenidos: una lista de temas que el docente debía cubrir antes de junio. El enfoque era transmisivo. Los saberes básicos en primaria y en el resto de etapas rompen con esa lógica de varias maneras.
- No son un fin en sí mismos. Existen para desarrollar competencias, no para ser evaluados de forma aislada.
- Integran el saber hacer. No solo el «qué», sino el «cómo» y el «para qué».
- Se trabajan en contexto. El currículo espera que aparezcan en situaciones de aprendizaje reales, no en ejercicios desconectados.
- Son flexibles en su secuenciación. No hay un orden canónico obligatorio: el centro y el docente tienen margen para organizarlos según su proyecto educativo.
En la práctica, esto significa que una actividad de robótica extraescolar no tiene que justificarse solo por enseñar a programar. Puede relacionarse directamente con saberes básicos del área de Ciencias Naturales, Matemáticas o incluso Lengua, si la situación de aprendizaje está bien diseñada.
Cómo se organizan los saberes básicos por etapas
La LOMLOE estructura los saberes básicos dentro de cada área de conocimiento y los agrupa en bloques. En Educación Primaria, por ejemplo, el área de Matemáticas incluye bloques como «Sentido numérico», «Sentido de la medida» o «Pensamiento computacional». Cada bloque agrupa saberes relacionados que se desarrollan de forma progresiva a lo largo de los cursos.
En Educación Primaria
Los saberes básicos en primaria están diseñados para ser trabajados de forma globalizada. No hay una separación tajante entre materias, y se espera que los proyectos y situaciones de aprendizaje permitan movilizar saberes de varias áreas al mismo tiempo. Esto encaja perfectamente con el modelo de extraescolares bien estructuradas, donde una sola actividad puede tocar lenguaje, expresión corporal, matemáticas y convivencia en una misma sesión.
En Educación Secundaria
En secundaria, los saberes básicos se vuelven más específicos por materia, aunque el currículo sigue apostando por los proyectos interdisciplinares. El reto para los coordinadores de extraescolares es encontrar el punto de conexión entre lo que ocurre en el aula ordinaria y lo que se trabaja en la actividad complementaria.
Si quieres profundizar en cómo conectar tus actividades con el currículo por etapas, en nuestro artículo sobre cómo diseñar actividades extraescolares con enfoque competencial encontrarás un marco de trabajo paso a paso.
Cómo trabajar los saberes básicos en el aula y en las extraescolares
Aquí está la pregunta que más me hacen los coordinadores cuando hablamos de este tema: «¿Cómo lo aterrizo?». Con honestidad: no hay una fórmula única, pero sí hay un proceso que funciona.
- Identifica qué competencias específicas quieres desarrollar con tu actividad. No empieces por los saberes; empieza por el para qué.
- Selecciona los saberes básicos del aula que permiten alcanzar esas competencias. Consulta el currículo de tu comunidad autónoma, porque hay variaciones relevantes entre regiones.
- Diseña una situación de aprendizaje que movilice esos saberes en un contexto con sentido para el alumnado. Una situación, no un ejercicio.
- Planifica la evaluación desde el principio. Los saberes básicos se evalúan en función de si el alumno puede movilizarlos, no de si los recuerda.
- Ajusta y documenta. El primer año siempre es de calibración. Es completamente normal que la primera versión de tu programación no sea perfecta.
Pongo un ejemplo concreto: en un taller de teatro extraescolar de primaria, puedes trabajar saberes básicos de Lengua Castellana (expresión oral, escucha activa, lectura en voz alta), de Educación Artística (interpretación, creación colectiva) y de Competencia Personal y Social (gestión emocional, cooperación). Todo en una misma hora de actividad, si la sesión está bien diseñada.
Errores frecuentes al programar con saberes básicos
Llevo años revisando programaciones de extraescolares y hay tres errores que se repiten casi siempre.
- Confundir saberes básicos con objetivos. Los saberes son lo que el alumno aprende; los objetivos son lo que el docente se propone conseguir. No son lo mismo.
- Listar saberes sin integrarlos en una situación real. Puedes citar diez saberes básicos en tu programación y que ninguno aparezca de verdad en la actividad. Lo que cuenta es cómo se trabajan, no cuántos se nombran.
- Ignorar las concreciones curriculares autonómicas. La LOMLOE marca el marco estatal, pero cada comunidad ha desarrollado su propio currículo con matices. Programa siempre desde el decreto de tu comunidad.
Si tienes dudas sobre cómo estructurar la documentación de tus actividades según la normativa vigente, nuestra guía sobre documentación pedagógica para extraescolares puede orientarte sin tecnicismos innecesarios.
Tabla comparativa: contenidos tradicionales vs. saberes básicos LOMLOE
| Aspecto | Contenidos tradicionales | Saberes básicos LOMLOE |
|---|---|---|
| Enfoque | Transmisivo | Competencial |
| Finalidad | Cubrir temario | Desarrollar competencias |
| Evaluación | Examen de conocimientos | Desempeño en situaciones reales |
| Interdisciplinariedad | Opcional | Estructural |
| Flexibilidad de secuenciación | Baja | Alta |
| Rol del alumno | Receptor | Protagonista activo |
Preguntas frecuentes sobre los saberes básicos LOMLOE
¿Los saberes básicos son obligatorios en las extraescolares?
Las actividades extraescolares no están sujetas exactamente a las mismas obligaciones curriculares que las materias ordinarias. Sin embargo, si tu centro ofrece actividades complementarias dentro del proyecto educativo, alinearlas con los lomloe saberes aporta coherencia pedagógica y facilita la comunicación con las familias y la inspección.
¿Cómo sé si estoy trabajando bien los saberes básicos?
La señal más clara es si el alumnado puede resolver una situación nueva usando lo que ha aprendido, sin que se la hayas explicado previamente de forma directa. Si lo hacen, los saberes se han consolidado. Si no, hay que revisar cómo está diseñada la situación de aprendizaje, no necesariamente qué saberes has elegido.
¿Hay diferencias entre comunidades autónomas?
Sí, y son relevantes. Cada comunidad ha adaptado el currículo estatal con sus propios decretos. La estructura de saberes básicos en primaria puede variar en terminología, agrupación y peso de cada bloque. Antes de programar, siempre consulta el decreto autonómico vigente en tu región.
¿Necesito formación específica para trabajar con este enfoque?
No necesitas nada especial para empezar. Con leer el currículo de tu etapa con calma y entender la lógica competencial, puedes hacer una primera programación sólida. La formación específica suma, pero no es la puerta de entrada.
Conclusión
Entender los saberes básicos LOMLOE no es una cuestión burocrática. Es una oportunidad real de conectar lo que ocurre en tus extraescolares con el proyecto educativo del centro, hablar el mismo idioma que los tutores y demostrar que el valor pedagógico de lo que haces está a la altura de cualquier materia ordinaria.
Los beneficios no son inmediatos, pero son sólidos. El primer trimestre en el que programas con este enfoque cuesta más. El segundo, ya tienes una base. El tercero, empiezas a ver cómo el alumnado conecta aprendizajes de forma natural.
En Playedu llevamos años ayudando a centros y coordinadores a diseñar actividades extraescolares que tienen sentido pedagógico real, no solo desde el papel. Si quieres que revisemos tu programación o te ayudemos a estructurar tu oferta con este enfoque, puedes conocer cómo trabajamos en nuestra propuesta para centros educativos.
El trabajo ya está hecho. Solo hay que saber dónde mirar.
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